La celebración de Sant Jordi ha convertido nuestros colegios en espacios vivos de cultura, lectura y solidaridad. Coincidiendo con la semana cultural, los centros han organizado actividades para todas las edades que combinan tradición, creatividad y valores.
Durante estos días, alumnos y profesores han compartido experiencias que van mucho más allá de la lectura, convirtiendo Sant Jordi en una oportunidad para aprender de una manera diferente y reforzar vínculos entre los compañeros.
Actividades como compartir la lectura con compañeros de diferentes edades, como se ha hecho en La Vall, fomentan no solo la pasión por la lectura, sino también la responsabilidad, la empatía y el cuidado mutuo, creando espacios de encuentro muy significativos.
En Airina, los espacios se han transformado con una ambientación especial para Sant Jordi, implicando a todos los alumnos en la preparación y la celebración.
A lo largo de la semana, la creatividad ha tenido un papel protagonista con infinidad de propuestas como talleres de puntos de libro, manualidades, representaciones de la leyenda de Sant Jordi, concursos literarios y actividades artísticas. Estas iniciativas se han complementado con experiencias más vivenciales, como el aprendizaje de sardanas o la narración de historias al aire libre, integrando tradición y nuevas formas de aprendizaje.
La dimensión solidaria también ha estado muy presente.
En La Farga, la venta del libro “El batec de Bikok” permitirá destinar fondos a becas escolares en Camerún, acercando a los alumnos a otras realidades y fomentando su compromiso social.
En Institució Igualada, la iniciativa “Un libro solidario por Sant Jordi”, de recogida y venta de libros de segunda mano, ha promovido valores como la reutilización y la solidaridad.
Al mismo tiempo, la participación de las familias ha reforzado el vínculo con la escuela.
En La Farga Infantil y en Institució Tarragona, padres y madres han colaborado como cuentacuentos en las aulas de sus hijos, convirtiendo la lectura en una experiencia compartida y enriquecedora para los más pequeños. Los alumnos de etapas superiores también han tenido su espacio a través de concursos de recitación poética, donde han trabajado la expresión oral, la memoria y la creatividad.
En Institució Lleida, la semana cultural se ha ampliado con una programación muy completa y diversa que ha incluido actividades culturales, científicas, artísticas y deportivas, convirtiendo el colegio en un entorno dinámico donde aprender desde múltiples perspectivas.
Entre libros, rosas y actividades, Sant Jordi vuelve a demostrar su capacidad para unir tradición y educación en una experiencia significativa para los alumnos y sus familias, consolidándose como una de las celebraciones más especiales del curso escolar.