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La empatía consiste en darse cuenta de lo que sienten los demás sin que lleguen a decírnoslo, adivinar su interior."

El valor de una sonrisa
a fons
El valor de una sonrisa

La empatía consiste en darse cuenta de lo que sienten los demás sin que lleguen a decírnoslo, adivinar su interior. Lo contrario de la empatía sería la antipatía. En la empatía se asientan las raíces.

La empatía consiste en darse cuenta de lo que sienten los demás sin que lleguen a decírnoslo, adivinar su interior. Lo contrario de la empatía sería la antipatía. En la empatía se asientan las raíces de la moral. Empatía es la capacidad de entender los pensamientos y emociones ajenas, de ponerse en el lugar de los demás y compartir sus sentimientos. No es necesario pasar por las mismas vivencias y experiencias para entender mejor a los que nos rodean, sino ser capaces de captar los mensajes verbales y no verbales que la otra persona nos quiere transmitir, y hacer que se sienta comprendida de manera única y especial. Amar en cierto sentido es adivinar. La empatía es la función mental que nos permite no estar centrado en uno mismo y ver las cosas desde el punto de vista del otro. Es un don natural, pero es posible desarrollarlo con el entrenamiento en hacer caso a los demás. Hay una total independencia de la empatía con la inteligencia académica. 

Hay tres maneras principales de ser más sensibles a las necesidades y sentimientos ajenos: escuchar, observar e imaginar. 

1. Escuchar con la mente abierta y sin prejuicios; ¿Cuántas veces al día, a la semana, al mes, te encuentras hablando con alguien cuando de pronto te das cuenta de que hace rato no estás escuchando lo que dice? La sabiduría popular dice que tenemos dos oídos para escuchar y una boca para hablar porque deberíamos escuchar el doble de lo que hablamos. Qué sencillo suena y qué difícil es. Escuchar es simplemente dejar hablar al otro y concentrarse en lo que está diciendo con sus palabras, gestos, tono de voz, movimientos del cuerpo. Escuchar requiere una gran atención focalizada, evitando cualquier distracción. Pero nuestra mente no está preparada para escuchar con empatía. Está adiestrada para ir controlando la conversación, para no dejar terminar la exposición del otro, para interrumpir la charla, para prejuzgar. Vamos llenando los blancos de la charla con nuestras propias experiencias y dejamos de escuchar atentamente.prestar atención e interés por lo que nos están contando; no interrumpir mientras nos están hablando. Al escuchar con atención, nos enteramos de las dificultades de los demás. Y cuanto mejores oyentes seamos, mayores serán las probabilidades de que abran su corazón y nos revelen sus sentimientos. 

2. Observar. No todos nos dirán abiertamente cómo se sienten o que están experimentando. No obstante, un observador perspicaz se dará cuenta de que su hermano está deprimido. 

3. Usar la imaginación. No está mal que de vez en cuanto nos planteemos preguntas como Si yo me encontrara en esa situación, ¿cómo me sentiría? ¿Cuál sería mi reacción? ¿que necesitaría? En todo acto comunicativo intervienen 3 elementos: verbal (palabras), oral (lo que oímos) visual (lo que vemos). Para que un mensaje sea creíble los tres elementos deben ser congruentes (nadie nos cree si decimos con palabras que estamos tristes y lo decimos en un todo alegre) (ejemplo bebés). 

Normalmente nos resulta más fácil juzgar errores que comprender sentimientos. Hay que hacer lo posible por imaginarnos la angustia que está experimentando una determinada persona y eso nos ayudará a comprenderla en lugar de juzgarla. 
Hoy en día existe la tendencia a quitarle importancia a lo que le preocupa al otro e intentar ridiculizar sus sentimientos. (cuidado con la tv) Hay no solo que percibir, sino también que responder a las preocupaciones y sentimientos del otro. 
Algunos rasgos de la empatía no verbal son la expresión de la cara, la sonrisa, la voz, los gestos. Con esas habilidades una persona es capaz de convences, inspirar y animar. 
Hay gente que sin proponérselo hacen un derroche de simpatía con todo el mundo, podríamos decir que son amables por naturaleza e incluso a veces , les acompaña una luz en su mirada y una sonrisa en la boca que acentúa aún mas su instalación alegre en la vida. 

La sonrisa es la más contagiosa de las señales emocionales y tiene un poder casi irresistible para despertar la sonrisa en los demás. El hecho de sonreír alienta los sentimientos positivos. Valorar a los demás, expresar verbalmente lo bueno de los demás. 
Su ausencia la encontramos en los psicópatas, violadores y pederastas. Para prevenir la envidia es importante tratar de estimular la empatía, que desempeña un papel importante en el desarrollo de la comprensión de uno mismo y de los otros. Para prevenir la envidia hay que favorecer la confianza básica en uno mismo y en los demás, y desarrollar expectativas y modelos positivos sobre las relaciones sociales, y adquirir habilidades para responder a la tensión emocional. Las personas no formulan verbalmente sus emociones. La clave que nos permite acceder a las emociones de los demás está en la capacidad para captar los mensajes no verbales (el tono de voz, los gestos, la expresión de la cara, etc). Las mujeres suelen superar a los hombres. Hay una total independencia de la empatía con la inteligencia académica. La raíz del afecto sobre el que se asienta toda relación nace de la empatía: capacidad para sintonizar emocionalmente con los demás. Esta capacidad afecta un gran abanico de actividades( ventas, dirección de empresas, compasión, política, relaciones amorosas, la educación de nuestros hijos, etc.) 

Características de la persona empática.

1. Son grandes observadoras de detalles que a otros les pasan desapercibidos. 
2. Pueden adaptarse a muchas circunstancias socioeconómicas distintas, e incluso intelectuales. Tienen en general una capacidad de adaptación camaleónica. 
3. Pueden hacer juicios de valor muy acertados sobre las personas. 
4. Tienen una gran memoria emocional. Al sentir las emociones de los demás, eso les lleva a recordar a otras personas con problemas similares y sacar una idea general. 
5. Provocan reacciones en otras personas. Hacen sentir bien a las personas, les equilibran. Son esas personas que con su sola presencia infunden seguridad o paz, nos dan ganas de hacer cosas, nos infunden energia. 

La empatía en nuestros hijos. 

La capacidad para la empatía comienza a desarrollarse en la infancia. Es muy importante una buena comunicación emocional en la familia desde el principio. 
Tenemos que enseñar a nuestros hijos a vivir pendientes de los demás. 
Vivir sin tener en cuenta a los demás, aparte de imposible, debe ser muy aburrido. Para prevenir la envidia es importante tratar de estimular la empatía, que desempeña un papel importante en el desarrollo de la comprensión de uno mismo y de los otros. Hay que enseñarles a escuchar con paciencia a los demás, a esperar su turno, a permitir que nuestros hijos se desenvuelvan en un ámbito social rico. La falta de hermanos, la poca relación con familias hacen que esto sea cada vez más difícil. La empatía es imprescindible para su futuro familiar y profesional. 
Debe haber un enlace emocional entre el niño y las personas importantes en su vida. Dedica un tiempo especial para cada hijo para establecer un enlace empático con él. Cada hijo ha de sentirse realmente querido por sus padres como es. 

Rasgos empáticos en educación: 

1. Saber comprender. 
2. Aprender a servir
. 3. Valorar a los demás. 
4. Consolar. 
5. Demostrar el cariño y afecto que sientes por ellos. 
6. Animar. 
7. Estar al lado del que sufre. 
8. Demostrar sentido del humor. 
9. Dar importancia a lo que sienten y expresan. 
10. Como he dicho anteriormente usar la imaginación. 


Hay que enseñar a los hijos a ser agradecidos con todo, con lo pequeño y con lo grande. Hay que educarles en el agradecimiento. No basta con sentir gratitud hacia alguien, es importante manifestarla. 
Las raíces de la empatía tenemos que buscarlas en nuestra más temprana infancia. El grado de empatía de los niños se halla directamente relacionado con la educación que los padres proporcionan a sus hijos. Los niños se muestran más empáticos cuando su educación incluye la toma de conciencia del daño que su conducta puede causar a otras personas. La empatía es una sintonía emocional. El coste de esta sintonía entre padres e hijos es extraordinario. Cuando los padres fracasan reiteradamente en mostrar empatía hacia las emociones de su hijo, el niño dejará de expresar o incluso dejará de sentir ese tipo de emociones. Los niños pueden también desarrollar una serie de emociones negativas dependiendo de los estados de ánimo que hayan captado de sus padres. 


Autoconocimiento.

Para poder tener este sentimiento es importante conocerse a si mismo. 
Para desarrollar la empatía primero tenemos que sentirnos bien con nosotros mismos. Hacernos preguntas como ¿cómo me va en la vida? ¿Cómo está mi salud? ¿Qué calidad de vida tengo? ¿Cómo es mi nivel de relaciones familiares, sociales y laborales? 
La conciencia de uno mismo es la facultad sobre la que se erige la empatía, puesto que cuanto más abiertos nos hallemos a nuestras propias emociones mayor será nuestra destreza en la comprensión de los sentimientos de los demás. Hay personas que no tienen la menor idea de lo que sienten y por lo mismo también se encuentran desorientados respecto a los sentimientos de quienes les rodean. Son sordos a las emociones y carecen de la sensibilidad necesaria para percatarse de las emociones que transmiten las palabras y las acciones de los demás. 

La empatía y el mundo profesional

La empatía tiene cada día más fuerza en el mundo de la empresa y los negocios. Oferta de empleo: Trabajo dinámico para personas empáticas. Madrid. En este campo la empatía significa considerar los sentimientos de los empleados en el proceso de tomar decisiones inteligentes. La empatía es particularmente importante en la actualidad por 3 razones: 

1. El creciente uso de equipos de trabajo
2. la velocidad de la globalización
3. la necesidad de retener el talento

El diálogo intercultural puede llevar fácilmente a equivocaciones y malentendidos. La empatía es el antídoto. Las personas que la poseen tienen un profundo entendimiento de la existencia e importancia de las diferencias étnicas y culturales. 
La empatía juega un papel clave en la retención del talento. Los líderes siempre la han necesitado para desarrollar y retener a la gente buena. Cuando las personas excelentes se marchan, se llevan el conocimiento de la compañía con ellas. 

Había un hombre muy rico y poderoso que decidió cambiar el mundo en cinco años. Preparó concienzudamente un plan de trabajo y empezó a entrevistarse con todos los dirigentes del mundo. Pasados los cinco años, los resultados no fueron los esperados. 
Entonces pensó que había sido muy ambicioso y decidió cambiar a su país en cinco años. Transcurrido ese lapso, nuevamente se dio cuenta que no había logrado nada. 
Volvió a replantearse su objetivo y decidió cambiar a su ciudad en cinco años. Tampoco logró nada. Entonces, decidió cambiar a su familia y también se planteó un periodo de cinco años. Tenía mucho tiempo para hablar con ellos y convencerlos del cambio, pero lamentablemente ninguno cambió. Finalmente, después de 20 años, empezó por el principio: cambiar primero él como persona y así irradiar su filosofía de vida a los demás con el ejemplo. 


Adela Peláez
Profesora de secundaria del colegio Montclar (Igualada)

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