CENTRAL SOLAR
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Introducción |
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La energía que recibimos del Sol es totalmente limpia y 100% renovable. |
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l Sol es de las fuentes de energía a la que se le prestó una primera atención, y en la que se centró gran parte de la investigación en materia de energías alternativas, no en vano se trata de una energía totalmente limpia y 100% renovable. Más aun, salvo por su intervención en el ciclo ecológico, los humanos aprovechamos una ínfima parte. A pesar de ello, existe una gran diversidad de sistemas que permiten aprovechar esta energía.
La aplicación práctica de la energía solar tiene no obstante sus limitaciones técnicas, generalmente relacionados con el rendimiento obtenido, además de que no todos los habitantes de nuestro planeta tienen las mismas oportunidades para su aprovechamiento. El Sol ilumina la Tierra de forma desigual, y con diferente ángulo e intensidad según la región terrestre de que se trate, la estación del año y el ciclo día/noche. Lo ideal es disponer de una zona que se encuentre iluminada durante la mayor parte del año, eso implica que determinados lugares quedan al margen de su aprovechamiento, tal es el caso de los países nórdicos, en detrimento de los más próximos al Ecuador, que se ven altamente beneficiados.
Los sistemas de captación de esta energía se centran, generalmente, en su superficie captadora, así como en la capacidad para el seguimiento del Sol en toda su trayectoria. Igualmente, en la concentración de la radiación para alcanzar altas temperaturas, que permitan un rendimiento aceptable para su procesamiento por los elementos transformadores. Otro punto de importancia está referido al sistema de acumulación de la energía obtenida; hay que señalar que durante el periodo de ausencia del Sol, es preciso almacenar esa energía, a la vez que deben entrar en funcionamiento otros recursos energéticos de carácter auxiliar que permitan mantener en funcionamiento los sistemas o redes conectados a él.
Las aplicaciones de la energía solar suelen estar relacionadas con el empleo de sistemas térmicos, tales como producción de agua caliente, calefacción industrial, generación de vapor, generación de electricidad y otros usos variados.
Central
solar
Existen dos tipos
principales de instalaciones solares: las de torre, en que centenares de
heliostatos (espejos orientables hacia el Sol, movidos por un servomotor)
reflejan la luz solar en lo alto de una torre (receptor a mil o más grados), y
las de colectores, donde el fluido receptor se calienta hasta unos 400 _C, al
circular por un conducto paralelo a cada colector (heliostato cilindroparabólico)
y situado en su eje focal. El receptor genera vapor de agua en el circuito de
turbina mediante un intercambiador de calor.
En la actualidad se
estudian varios sistemas para captar la energía solar, el más utilizado es el
fototérmico y el fotovoltaico.
Mediante el sistema
fototérmico se trata de captar la energía de la radiación solar, calentando
un fluido generalmente líquido, de forma que en otro lugar podamos aprovechar
su energía interna. Cuando el fluido capta energía está en un recipiente que
tiene algunas características especiales. El líquido circula por unos tubos
oscuros situados sobre una superficie del mismo color, todo el conjunto está
tapado con un vidrio de forma que se produzca el efecto invernadero (se permite
el paso de la radiación pero se impide las salida del calor). Los sistemas
solares basados en la vía térmica pueden ser de baja, media y alta
temperatura:
-Los de baja
temperatura se emplean para calefacción, climatización de locales, producción
de agua caliente sanitaria etc. Consisten en un conjunto de elementos llamados
colectores, que absorben la radiación solar y la transmiten en forma de calor a
un fluido que circula por unos conductos que se encuentran en contacto con el
colector, de modo que la energía transportada por dicho fluido permite
alimentar a un sistema de calefacción. Estos sistemas aprovechan la energía
solar a temperaturas que oscilan entre 35 y 100 grados.
-Las instalaciones
de media temperatura más representativas, son utilizadas generalmente para la
producción de vapor de cara a su aplicación a procesos industriales, o incluso
para la generación de energía eléctrica, son los colectores distribuidos.
Estas instalaciones constan de un conjunto de colectores de concentración,
generalmente de forma cilíndrico-parabólica que recogen la energía solar y la
transmiten a un fluido (aceite térmico p.e.) en forma de calor. Este fluido se
calienta y transporta dicha energía calorífica por medio de un circuito
primario, hasta una caldera en donde es transferida a otro fluido que circula
por un circuito secundario. Este fluido (generalmente agua) se convierte en
vapor a gran temperatura y es enviado a un grupo turbina-alternador para generar
energía eléctrica merced a un ciclo termodinámico convencional, o es
utilizado para alimentar procesos industriales o sistemas de calefacción. Las
instalaciones de este tipo aprovechan la energía solar a temperaturas
comprendidas entre los 100º y 300ºC.
- Las instalaciones
para el aprovechamiento solar a alta temperatura de cara a la producción de
electricidad más extendidas son las centrales termoeléctricas de receptor
central. Constan de una superficie de espejos (heliostatos) que reflejan la
radiación solar y la concentran en un punto receptor transmitiendo un fluido
(agua, sales fundidas, sodio, aire..) que circula por un circuito primario, este
se calienta y es enviado a una caldera en la que convierte en vapor el fluido
(generalmente agua) que circula por un circuito secundario, este a su vez pone
en movimiento un grupo turbina-alternador produciendo energía eléctrica.
En cuanto a los
sistemas solares fotovoltaicos, se transforma la luz solar en electricidad
consisten en un conjunto de células solares o fotovoltaicas realizadas con un
material semiconductor (germanio o silicio) dispuestos en paneles que
transforman directamente la energía solar en eléctrica. Este tipo de
instalaciones se encuentran en su fase de desarrollo, ya que el coste de una célula
solar es aún muy elevado. Esta conversión directa, se realiza mediante los
semiconductores. La luz interacciona con los electrones del semiconductor y
provoca el movimiento de algunos de ellos, del lugar donde sale un electrón,
aparece un hueco con carga positiva. Si se mueve un electrón próximo a este
hueco, lo ocupará dejando un nuevo hueco positivo. El movimiento de estas
cargas produce una corriente eléctrica que puede utilizarse como fuente de
energía. Los aparatos que llevan a cabo esta conversión, se llaman células
fotovoltaicas. La célula fotovoltaica, insustituible en astronáutica y otros
campos, se basa en el efecto fotovoltaico, por el que la radiación luminosa
induce una corriente continua de baja tensión en una placa semiconductora. Se
construyen centrales experimentales con paneles de células.
Las células fotovoltaicas constan de dos electrodos separados por una delgada capa de semiconductor. Las pilas solares, por ejemplo, están fabricadas mediante pequeñas capas de silicio cubiertas por una fina capa de impurezas. Un número considerable de estas plaquitas, convenientemente acopladas, producen corriente eléctrica continua de bajo voltaje, suficiente para ser utilizada para usos domésticos, dado que se pueden alcanzar rendimientos superiores a los 110 vats por metro cuadrado de captador fotovoltaico. El almacenaje de la electricidad captada para su utilización durante la noche se lleva a cabo por medio de baterías convencionales o de gran capacidad.

La energía
fotovoltaica es de gran utilidad en el campo de la edificación para aquellos
casos en los que, por el aislamiento, no es posible o no es rentable hacer
llegar la red eléctrica, como ocurre en determinadas zonas rurales. Igualmente,
se emplean para activar señales luminosas y en determinados puntos como
complemento a la iluminación de espacios públicos.
La energía solar pasiva es una forma de aprovechamiento que capta la energía solar; la almacena de forma natural y la distribuye de forma natural, sin mediación de elementos mecánicos. Sus principios están basados en las características de los materiales empleados en la construcción y en la utilización de los fenómenos de la circulación del aire. Se establece un vinculo entre esta energía y la arquitectura llamada arquitectura solar pasiva que cuenta con la ventaja de gran durabilidad ya que su vida útil es análoga a la del edificio.

Aplicaciones de la energía solar
La energía
solar, como recurso energético terrestre, está constituida simplemente por la
porción de la luz que emite el Sol y que es interceptada por la Tierra. Las
aplicaciones de ésta son:
Directa:
Una de las aplicaciones de la energía solar es directamente como luz solar, por
ejemplo, para la iluminación de recintos. En este sentido, cualquier ventana es
un colector solar. Otra aplicación directa, muy común, es el secado de ropa y
algunos productos en procesos de producción con tecnología simple.
Térmica:
Se denomina "térmica" la energía solar cuyo aprovechamiento se logra
por medio del calentamiento de algún medio. La climatización de viviendas,
calefacción, refrigeración, secado, etc., son aplicaciones térmicas.
Fotovoltaica:
Se llama "fotovoltaica" la energía solar aprovechada por medio de
celdas fotoeléctricas, capaces de convertir la luz en un potencial eléctrico,
sin pasar por un efecto térmico.
Básicamente,
recogiendo de forma adecuada la radiación solar, podemos obtener calor y
electricidad.
El calor
se logra mediante los colectores térmicos, y la electricidad, a través de los
llamados módulos fotovoltaicos.
Hablemos
primero de los sistemas de aprovechamiento térmico. El calor recogido en los
colectores puede destinarse a satisfacer numerosas necesidades. Por ejemplo, se
puede obtener agua caliente para consumo doméstico o industrial, o bien para
dar calefacción a nuestros hogares, hoteles, colegios, fábricas, etc. Incluso
se pueden climatizar las piscinas y permitir el baño durante gran parte del año.
También,
y aunque pueda parecer extraño, otra de las más prometedoras aplicaciones del
calor solar será la refrigeración durante las épocas cálidas, precisamente
cuando más soleamiento hay. En efecto, para obtener frío hace falta disponer
de un "foco cálido", el cual puede perfectamente tener su origen en
unos colectores solares instalados sobre el techo.
Las
aplicaciones agrícolas son muy amplias. Con invernaderos solares pueden
obtenerse mayores y más tempranas cosechas; los secaderos agrícolas consumen
mucha menos energía si se combinan con un sistema solar, y, por citar otro
ejemplo, pueden funcionar plantas de purificación o desalinización de aguas
sin consumir ningún tipo de combustible. Las "células solares",
dispuestas en paneles solares, ya producían electricidad en los primeros satélites
espaciales. Actualmente se perfilan como la solución definitiva al problema de
la electrificación rural, con clara ventaja sobre otras alternativas, pues, al
carecer los paneles de partes móviles, resultan totalmente inalterables al paso
del tiempo, no contaminan ni producen ningún ruido en absoluto, no consumen
combustible y no necesitan mantenimiento. Además, y aunque con menos
rendimiento, funcionan también en días nublados, puesto que captan la luz que
se filtra a través de las nubes.
La
electricidad que se obtiene de esta manera puede usarse de manera directa (por
ejemplo para sacar agua de un pozo o para regar, mediante un motor eléctrico),
o bien ser almacenada en acumuladores para usarse en las horas nocturnas.
Incluso es posible inyectar la electricidad sobrante a la red general,
obteniendo un importante beneficio.
Hornos
solares
Los hornos
solares son una aplicación importante de los concentradores de alta
temperatura. El mayor, situado en Odeillo, en la parte francesa de los Pirineos,
tiene 9.600 reflectores con una superficie total de unos 1.900 m2 para producir
temperaturas de hasta 4.000 °C. Estos hornos son ideales para
investigaciones, por ejemplo, en la investigación de materiales, que requieren
temperaturas altas en entornos libres de contaminantes.
Receptores
centrales
La
generación centralizada de electricidad a partir de energía solar está en
desarrollo. En el concepto de receptor central, o de torre de potencia, una
matriz de reflectores montados sobre heliostatos controlados por computadora
reflejan y concentran los rayos del Sol sobre una caldera de agua situada sobre
la torre. El vapor generado puede usarse en los ciclos convencionales de las
plantas de energía y generar electricidad.
Enfriamiento
solar
Se puede
producir frío con el uso de energía solar como fuente de calor en un ciclo de
enfriamiento por absorción (véase Refrigeración). Uno de los
componentes de los sistemas estándar de enfriamiento por absorción, llamado
generador, necesita una fuente de calor. Puesto que, en general, se requieren
temperaturas superiores a 150 °C para que los dispositivos de absorción
trabajen con eficacia, los colectores de concentración son más apropiados que
los de placa plana.
Electricidad
fotovoltaica
Las células
solares hechas con obleas finas de silicio, arseniuro de galio u otro material
semiconductor en estado cristalino, convierten la radiación en electricidad de
forma directa. Ahora se dispone de células con eficiencias de conversión
superiores al 30%. Por medio de la conexión de muchas de estas células en módulos,
el coste de la electricidad fotovoltaica se ha reducido mucho. El uso actual de
las células solares se limita a dispositivos de baja potencia, remotos y sin
mantenimiento, como boyas y equipamiento de naves espaciales.
Energía
solar en el espacio
Un
proyecto futurista propuesto para producir energía a gran escala propone situar
módulos solares en órbita alrededor de la Tierra. En ellos la energía
concentrada de la luz solar se convertiría en microondas que se emitirían
hacia antenas terrestres para su conversión en energía eléctrica. Para
producir tanta potencia como cinco plantas grandes de energía nuclear (de mil
millones de vatios cada una), tendrían que ser ensamblados en órbita varios
kilómetros cuadrados de colectores, con un peso de más de 4000 t; se
necesitaría una antena en tierra de 8 m de diámetro. Se podrían
construir sistemas más pequeños para islas remotas, pero la economía de
escala supone ventajas para un único sistema de gran capacidad.
Dispositivos
de almacenamiento de energía solar
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Las energías alternativas Horno solar de torre central |
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Sistema de horno solar. Se pueden observar los heliostatos iluminando el horno en su parte superior |
l horno solar de torre central es un sistema más complejo de colector solar con concentración. Con esta tecnología se pueden conseguir elevadas temperaturas, del orden de 2000 grados centígrados, con los que se puede obtener energía calorífica aplicable a la transformación en energía mecánica, que no pueden realizar otros sistemas de concentración más sencillos.
El dispositivo consta de una torre central de altura comprendida entre 60 y 100 metros, el cual aloja el horno solar en su parta más alta. La base de la torre posee una columna vertical en la que se encuentran situados un conjunto de heliostatos (paneles reflectantes de entre 20 y 50 metros cuadrados de superficie), que son orientados en acimut y elevación mediante unos servos. El número de paneles varía entre 100 y 300, pero en determinadas instalaciones llegar a los 2000 elementos. Pueden ocupar una superficie de terreno de una hectárea.
La orientación de los paneles reflectores se encarga a un ordenador que determina el ángulo que deberá tomar cada uno de ellos, dependiendo de la incidencia de la luz en su superficie; de esta forma todos los heliostatos proyectan el máximo de luz sobre la zona de la torre donde se encuentra ubicado el elemento a calentar.
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Detalle de un heliostato |
El horno puede trabajar como receptor-evaporador, que es el modo más habitual, haciendo hervir el agua para producir vapor que se aplicará a las palas de una turbina generadora de energía eléctrica.
Otro modo de funcionamiento es el de receptor de fluidos líquidos como sodio y potasio, que por sus características pueden ser fusionados a baja presión; este sistema obliga a tomar alguna precaución en el manejo de las sales.
Finalmente, el modo de funcionamiento de mayor rendimiento, aunque con variaciones de temperatura muy peligrosas para el dispositivo, es el de receptor de aire, mediante el cual se calienta aire a altas temperaturas que mueven una turbina de gas.
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Diagrama de un horno solar de torre central |
El horno solar es el sistema de colector solar por concentración, más adecuado para la generación de energía eléctrica de elevada potencia, tiene capacidad para proporcionar potencias del orden de los megavatios, esto los hace especialmente apropiados para aplicaciones industriales.
A pesar de que este sistema mejora su rendimiento con respecto a otros colectores de concentración y fotovoltaico, gracias a que a mayor superficie crece aritméticamente sus prestaciones, tiene por el contrario una menor fiabilidad, debido al gran número de heliostatos que precisa controlar (que actúan independientemente mediante su propio sistema) y por tanto a su mantenimiento.

TIPOS DE COLECTORES
Colectores de placa plana
En los procesos
térmicos los colectores de placa plana interceptan la radiación solar en una
placa de absorción por la que pasa el llamado fluido portador. Éste, en estado
líquido o gaseoso, se calienta al atravesar los canales por transferencia de
calor desde la placa de absorción. La energía transferida por el fluido
portador, dividida entre la energía solar que incide sobre el colector y
expresada en porcentaje, se llama eficiencia instantánea del colector. Los
colectores de placa plana tienen, en general, una o más placas cobertoras
transparentes para intentar minimizar las pérdidas de calor de la placa de
absorción en un esfuerzo para maximizar la eficiencia. Son capaces de calentar
fluidos portadores hasta 82 °C y obtener entre el 40 y el 80% de eficiencia.
Los colectores
de placa plana se han usado de forma eficaz para calentar agua y para calefacción.
Los sistemas típicos para casa-habitación emplean colectores fijos, montados
sobre el tejado. En el hemisferio norte se orientan hacia el Sur y en el
hemisferio sur hacia el Norte. El ángulo de inclinación óptimo para montar
los colectores depende de la latitud. En general, para sistemas que se usan
durante todo el año, como los que producen agua caliente, los colectores se
inclinan (respecto al plano horizontal) un ángulo igual a los 15° de latitud y
se orientan unos 20° latitud S o 20° de latitud N.
Además de los
colectores de placa plana, los sistemas típicos de agua caliente y calefacción
están constituidos por bombas de circulación, sensores de temperatura,
controladores automáticos para activar el bombeo y un dispositivo de
almacenamiento. El fluido puede ser tanto el aire como un líquido (agua o agua
mezclada con anticongelante), mientras que un lecho de roca o un tanque aislado
sirven como medio de almacenamiento de energía.
Colectores de concentración


Número de células |
36 |
Material de las células |
Silicio Monocristalino |
Potencia del módulo |
53 W |
Corriente en punto de máxima potencia |
3,08 A |
Tensión en el punto de máxima potencia |
17,2 V |
Corriente de cortcircuito |
3,25 A |
Tensión circuito abierto |
21,6 V |
Envoltura de las células |
E.V.A. |
Laminado posterior |
TEDLARPOLYESTER |
Peso |
5,5 Kg. |
Dimensiones exteriores |
977
x 462 x 11 mm.
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FUNCIONAMIENTO DE UNA CENTRAL SOLAR
PARTES DE UNA PLACA FOTOVOLTAICA
