CARLOS PUJOL COMENTA LOS MICROCUENTOS
 

En un momento de su intervención en la entrega de premios

El escritor y crítico literario Carlos Pujol, que ha sido numerosísimas veces miembro de jurados de la talla del Planeta, ha sido el asesor del jurado del concurso de microcuentos del "Any de la Literatura" de Institució Familiar d'Educació.

En sus palabras del acto de entrega de los 20 premios, leyó unas palabras que había escrito para la ocasión y que reproduciomos íntegramente a continuación:

QUÉ ES UN MICROCUENTO

Un clásico de nuestra literatura, Baltasar Gracián, dejó escrita una sentencia según la cual “lo bueno si breve dos veces bueno”. Es una norma capital de la literatura: brevedad, la concisión, obliga a una síntesis que concreta en pocas palabras – Un poema de pocos versos ha de ser todo sustancia, mientras que una novela larga puede permitirse ser más difusa y con ciertos altibajos.
Y dentro de la narrativa, lo mismo sucede con la novela y el relato corto, que es por naturaleza una historia compendiada, a veces resumida en muy pocas páginas. Un paso más en dirección al laconismo, y ya tenemps el “microcuento”, el relato chiquitín que ha de plantearse y resolverse en escasos renglones, lo más diminuto que se puede hacer si lo que se pretende es contar sucesos en un espacio mínimo.
El “microcuento” es difícil y exigente, pone a dura prueba la capacidad del autor para escribir de un modo muy rápido y sin la menor paja, y por lo tanto es un ejercicio muy recomendable para los aprendices de narradores; como éstos, jovencísimos y entusiastas, que han concurrido a este premio del “Any de la literatura” que ha convocado la Institució Familiar d’Educació.
En conjunto, unos textos, los que se editan a continuación, que constituyen un gran esfuerzo de lo que en el argot literario se suele llamar “escribir corto”. Una estupenda gimnasia en la que se aprende lo esencial del oficio: que cada palabra es importante y tiene que contener un mundo de sugerencias, de vida, y que lo superfluo siempre estorba. Estos jóvenes narradores están, pues, en el camino de todo profesional de la literatura: escribir diciendo el máximo con los menos recursos posibles.
Carlos Pujol