Nací en Tárrega. Soy licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y actualmente ejerzo como abogado en un bufete jurídico en Vitoria (Álava). Me considero un afortunado al ser antiguo alumno del colegio Terraferma. Para mí, supuso una muy bonita etapa de mi vida, de la que hoy tengo un recuerdo muy presente y valoro con infinito cariño lo mucho que pude aprender.

Recuerdo como si fuera ayer el último día en el que con tristeza dejaba de entrar por la puerta del colegio, de jugar al balón en el recreo en el que tantas veces había jugado, de hacer mí último examen, de estudiar en la biblioteca… y me despedía de mis compañeros y profesores de los que tanto había aprendido y con los que había pasado tantos buenos momentos. Aquel día, mientras bajaba una a una las escaleras del colegio por última vez, dejaba atrás una preciosa etapa de mi vida, donde se quedaba mi infancia y adolescencia con recuerdos maravillosos.

La educación que recibí fue excelente, la disciplina y el rigor estaban conjugados con la confianza y la familiaridad. Además, el hecho de que cada alumno tuviésemos asignado un preceptor, hacía que la relación entre  profesor y alumno se basara en la confianza, en el respeto recíproco y en un trato personal directo. Gracias, Terraferma, por haberme enseñado a tener espíritu de sacrificio, de superación, tenacidad, por formarme como estudiante tanto en el terreno personal como espiritual y, sobre todo, por haberme llevado de la mano a la Universidad para cumplir mi sueño de ser abogado.