Recuerdo con nostalgia los años vividos en el colegio. Tras más de 20 años parece como si no hubiese pasado el tiempo cuando te encuentras con compañeros por la calle y hablas con ellos y ves que la mayoría de nosotros ya estamos casados y ya hemos formado una familia. Como anécdota os contaré que este pasado verano, que cumplía los 10 años de casado, hice un viaje a New York con mi mujer y allí me encontré con mi gran amigo Sergi Sans que me organizó una ceremonia en la Catedral de San Patricio para celebrar la renovación de votos familiares. Gracias, Sergio por aquellos días que pasamos juntos nuestras familias recorriendo las calles de NY recordando viejos tiempos.

En la actualidad, soy padre de dos maravillosos hijos, Iván y Marta, que se quieren con locura. En la sociedad actual te das cuenta de que se ha perdido uno de los principales valores: la familia. Yo creo en la indisolubilidad del matrimonio y espero que la sociedad actual cambie de rumbo para volver a tener ese gran patrimonio llamado FAMILIA. Intento vivir el respeto, la fidelidad, la sinceridad y el amor, así como educar a mis hijos en esos valores que me transmitieron mis padres y el colegio.